viernes, 23 de mayo de 2014

#EP2014 Las elecciones en marcha


Como observadora cotidiana, en las redes, y en las calles, he percibido que los ciudadanos tenemos algo en común, queremos una Europa más eficiente, que nos aporte algún beneficio concreto. El Parlamento Europeo es un buen instrumento para presionar y exigir una UE que funcione, que sea útil. 

A pesar de ello, muchos ciudadanos se abstienen y se alejan voluntariamente de tomar parte en la democracia europa. Hoy estamos en plena ebullición del llamado espacio público europeo. Aunque muchos medios ninguneen las elecciones y los partidos sigan campañas de perfil bajo en algunos Estados, la ciudadanía va por delante, por lo menos en cuanto a opinión, sea crítica con el proceso o no. 


A mí me llama poderosamente la atención que, ante unas elecciones paneuropeas, los líderes europeos ni siquiera hayan sido capaces de ponerse de acuerdo en los aspectos formales de la votación. Vean aquí datos muy claritos sobre la disparidad en los sistemas electorales de los Veintiocho. 

Las normas nacionales se imponen en unas elecciones de ámbito europeo, en las que además, por primera vez, la lista más votada se debe traducir en el nombramiento de un candidato a presidente de la Comisión.

En toda lógica, y más que nunca, el sistema electoral debería ceñirse a criterios comunes, no por la mera uniformidad, sino para que la Eurocámara siga unas normas de representatividad que se ajusten a un sistema de gobierno parlamentarista, como es la aspiración de la UE.

También son cuestionables las diferencias en las fechas de convocatoria, y otras características dispares, como que en algunos países sea obligatorio votar (Bélgica, Chipre, Grecia y Luxemburgo). Si en España se mantiene esa peregrina costumbre de la jornada de reflexión, en otros países optan por interrumpir las jornadas laborales para ejercer el voto, lo que también supone una distorsión y altera los índices de abstención, si nos atenemos a criterios puristas (los permisos de trabajo para ejercer el voto pueden inducir a ejercerlo a un supuesto abstencionista). 

Lo más relevante es el filtrado de datos que, por fuerza, da al traste con el sentido de la jornada de reflexión y puede producir efectos no deseados, como la filtración de encuestas israelitas o incluso la consecuente desmovilización de algunos votantes. 

Este tipo de detalles altera la simetría del ejercicio del voto, desvirtúa la elección y hacen un flaco favor, a mi juicio, al rigor que exige la convocatoria de unas elecciones al Parlamento Europeo.

Nos guste o no, ya se ha empezado a votar. 

Ayer lo hicieron Holanda y Reino Unido, que además son dos de los países donde los sondeos daban más fuerza a los partidos euroescépticos. Hoy lo hacen irlandeses y checos. Mañana otra tanda de checos, más eslovacos, malteses y letones. Todos los demás estamos convocados a urnas el domingo. Aunque, no pierdan detalle, los horarios de votación son bien heterogéneos. Tendremos que esperar a que Italia cierre los colegios electorales, ¡atención!, a las intempestivas once de la noche, para poder empezar a mostrar resultados de recuento oficiales. Larga jornada, en un país, por cierto, nada proclive a trasnochar.

Por si fuera poco, anoche ya se filtraron algunos resultados de Holanda, a pesar de que la Comisión manifestó su oposición a ello.

Para alivio de la Comisión, y de casi todos, la buena noticia es que el partido eurófobo de Wilders ha perdido las elecciones europeas, ya que el PVV ha caído al cuarto lugar en apoyo (12% de los sufragios), según sondeos de IPSOS publicados ayer en la televisión holandesa. La participación se ha mantenido con respecto a 2009, alcanzando un pobre 37%.

El Reino Unido ha respetado escrupulosamente la costumbre de esperar al domingo para mostrar resultados y sondeos. Por cierto, una anécdota para tuiteros, los británicos no permiten realizar fotografías dentro de los colegios electorales. Bien, lo de colegios electorales es un decir, a la foto me remito: sólo los ingleses pondrían una urna electoral en un pub... ;-)

Decía que en el Reino Unido no se permite foto en el interior del sacrosanto lugar donde se ejerce el acto del voto, por lo que la reciente moda de los #selfievote que se estrena en esta convocatoria, ha estado vedada a los británicos. Nos han llegado algunas fotos de votantes holandeses, a pesar de que el Ministro de Interior holandés aconsejó a los ciudadanos que no cayeran en esa tentación.

Estén atentos, puesto que en España no está permitido mostrar fotos con una determinada papeleta en jornada electoral, dado que está "prohibido" pedir el voto de forma expresa, así que si se deciden a caer en el #selfie, háganlo con el sobrecito bien cerrado. 

Y sepan que sesudos estudios indican que la gente es mucho más proclive a votar si ve a sus amigos ejerciendo el voto. ¿Quién lo iba a suponer? 

Bromas al margen, siempre he pensado que no se pueden desperdiciar las ocasiones en que a uno le dan la opción de elegir. Esta elección es importante, es diferente, y es una de las pocas ocasiones (aparte de Eurovisión) en las que los europeos podemos hacer algo a la vez. En este caso, el silencio es una opción que no mejorará las cosas, ni siquiera las cambiará.

El Tratado de Lisboa le ha dado más poder al Parlamento, pero también a los Estados, que podría entrar en una carrera por la recuperación de competencias y un retroceso en la integración, muy peligroso para todos, lleno de incertidumbre y debilidades, ante una inminente negociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, y las cuestiones que plantean las relaciones de la UE con Rusia, en términos económicos también, y por supuesto, la finalización de la unión fiscal, para asegurar la viabilidad y seguridad del euro. 

El Parlamento Europeo no es responsable de la decadencia económica de la UE. Pero un Parlamento Europeo fuerte y legitimado permitirá que Europa trabaje a favor de todo aquello que necesita para ser más fuerte, la unión fiscal, la unión política… si la UE es el modelo de integración regional económica más admirado, demos ejemplo y demostremos que podemos ser el primer modelo de integración política en el mundo. Votemos el domingo.



* Picture from Gilles Goodall