viernes, 7 de febrero de 2014

Donde no llega Merkel

Esta noticia de hoy nos hace preguntarnos si cuando Merkel pide "Más Europa" lo hace para torear al Tribunal Constitucional alemán. 

Karslruhe vuelve a retar a Draghi y su plan de compra de bonos masiva. Estamos ante uno de los problemas más graves para la integración europea. 

El Constitucional alemán ha considerado que el programa OMT del BCE es incompatible con el derecho primario de la UE y remite el caso al TJUE. Algunas interpretaciones, como la de Bruegel, indican que la OMT no queda fuera de los tratados, puesto que este mecanismo ha servido al BCE para llevar a cabo su mandato monetario. Es más, las OMT son medidas de inyección de liquidez cuyo sentido va orientado a satisfacer los objetivos generales de la UE, no sólo de la UEM.

EL BCE ya ha anunciado que seguirá con el programa, al considerar que recae dentro de su mandato, y que además, los programas de compra masiva han demostrado su eficacia en los mercados, desde 2012, siendo un instrumento muy adecuado para reducir las primas de riesgo en la periferia.

Díganme en qué Unión Monetaria del planeta, un Tribunal Constitucional de uno de los Estados miembros puede delimitar la acción política del conjunto. 

Lo dicho, debemos dar más poder discrecional al BCE, amparado por el Parlamento Europeo.

Los Estados miembros no pueden tener preeminencia sobre las instituciones supranacionales. 

¿Cómo se van a poder financiar los Estados acreedores sin un Banco Central que los respalde? 

A la vista está, no tanto que el Constitucional alemán cometa un grave error, sino que Weidmann fue irresponsable al judicializar este asunto monetario.

Atención, porque en marzo los jueces de Karlsruhe dictaminarán sobre el Mecanismo Europeo de Estabilidad. Es de sentido común pensar que el MEDE queda fuera de las competencias del tribunal alemán, ya que en ningún lugar está escrito que éste deba ser el celador del "eurosistema". 

Una espada de Damocles sobre el MEDE, que ya está activado. Por si fuera poco, el Parlamento Europeo ha pedido que actúe como prestamista en el período transitorio hasta la Unión Bancaria. 

Este ejercicio retador entra, además, en flagrante contradicción con la voluntad manifestada por su canciller. 

¿O en qué sentido quiere la canciller reformas los tratados? Esto requiere una tajante aclaración. Facta non verba.

*Imagen: Presseurop