domingo, 24 de febrero de 2013

¿Debería renegociarse el presupuesto, o no?



Como sabemos, en el contexto del Tratado de Lisboa, el marco financiero plurianual garantiza la evolución ordenada del gasto, dentro del límite establecido para los recursos propios, existiendo, desde 1992, dos límites distintos, el de gastos (objeto propiamente dicho del marco plurianual), situado en torno al 1 % de la RNB en créditos de pago; y el de ingresos, establecido en las decisiones del Consejo, y que alcanza el 1,23  % en créditos de pago y el 1,29 % en créditos de compromiso, tras la introducción de las nuevas reglas de contabilidad internacional en 2010. Constatamos hace un par de semanas que lejos de la realidad política queda la posibilidad de aumentar el actual límite en torno a ese 1 % de la renta bruta media de la UE. 
Todas las experiencias federales en el mundo nos indican que para que la solidaridad interterritorial de carácter federal sea posible, la cifra adecuada del presupuesto debería acercarse al 7% de la RNB promedio, teniendo capacidad contracíclica, o bien redistributiva, para lo cual deberían aplicarse modificaciones que permitieran separar la negociación sobre el presupuesto destinado a los bienes comunes europeos. Ante la dificultad de aumentar los recursos, se plantea la creación de una fiscalidad europea, y así se han manifestado iniciativas a favor de transferir la fiscalidad de las empresas a la Unión, también hay propuestas de una tasa medioambiental, en forma de recurso propio, destinada a sufragar bienes comunes europeos, a diferencia de las políticas redistributivas o los gastos de funcionamiento. 

La actual cooperación reforzada para la aplicación del Impuesto sobre las Transacciones Financieras es un pequeño paso, aunque veremos si va más allá de lo simbólico, toda vez que va a ser un recurso nacional y no netamente comunitario, por lo menos a corto plazo. En todo caso, el diagnóstico es compartido por la Comisión y por la mayoría del Parlamento Europeo, es imprescindible dirigirse a la armonización fiscal, forma idónea para reforzar el mercado interior, que sufre fuertes distorsiones fiscales, agudizando la asimetría de la crisis y dificultando la recuperación económica. 

Os dejo un interesante vídeo en el que dos miembros del Parlamento Europeo confrontan dos visiones sobre el marco financiero plurianual 2014-2020, aprobado por el Consejo este mes de febrero. Suficientemente revelador es constatar qué miembro de qué partido (y de qué Estado miembro) es el que se muestra más satisfecho con el acuerdo. Tal como dijimos aquí, no hay motivos para la satisfacción, ni en la forma ni el fondo en que se producen los acuerdos presupuestarios en la Unión.