jueves, 3 de febrero de 2011

Willkommen in Spanien. Saludamos a la delantera del equipo europeo

Zapatero ha definido esta fecha como una de las más importantes en los últimos años. Es una cumbre crucial, de eso no hay duda, y España está comprometida con el proyecto y las rectificaciones. Si algo bueno tiene todo este drama es que este país trata de dar la cara hasta el final y con cierta valentía. Ayer cuatro periódicos alemanes publicaban entrevistas al presidente español, quien asegura no temer una germanización de Europa, y va más allá pidiendo a los alemanes, en símil futbolístico, que ejerzan de delanteros centro. Yo tampoco tengo dudas. Hoy recibimos en España a Angela Merkel, acompañada de seis de sus ministros. Los alemanes se entrevistarán con Juan Carlos -jefe del Estado- y con Rodríguez Zapatero -jefe de Gobierno- y almorzarán en la Moncloa, acompañados de importantes empresarios nacionales, dirigentes sindicales o banqueros. Ella representa a la economía mejor posicionada dentro de la Union Europea, mientras que él tiene la papeleta de hacer remontar la economía europea que se ha depauperado con mayor celeridad en los dos últimos años. España presentó un 20,3 % de desempleo al cierre de 2010, el porcentaje más alto, no ya en la Unión Europea, sino en todo el mundo industrializado.

Merkel apoyará públicamente la reforma de pensiones aprobada por nuestro gobierno y la reestructuración financiera (reforma de las cajas de ahorros). Mañana se volverán a ver ambos en el Consejo de Bruselas, donde el futuro del euro vuelve a eclipsar el debate de la unificación de la política energética, aplazada sine die. Alemania ha sido la promotora del Pacto de Competitividad, que ha recibido el apoyo de Francia, Italia y España. Para Zapatero el apoyo de estos cuatro grandes estados es suficiente para darle una pátina de credibilidad al asunto.

Por primera vez se produce un cambio drástico con respecto a la primavera pasada. Ahora Alemania se muestra partidaria de la armonización de la política económica en la eurozona. Este Pacto que propone Merkel incluso habla de armonizar las políticas fiscales y laborales, rompiendo de un plumazo todas las cuestiones tabú. Desde ahora, y mediando este pacto que Zapatero ya suscribe, se desvinculará el incremento salarial de la inflación, y se prohibirá constitucionalmente incurrir en déficit (esto me recuerda la devaluación interna de la que habla Krugman). Tras este cambio se encuentra el Fondo de Estabilidad, sobre el que Barroso y otros han pedido garantías adicionales (o que los países débiles puedan recomprar bonos en el mercado secundario), además de su ampliación a 750.000 millones de euros.

Por cierto, esto se aprobará en el Consejo trimestral de finales de marzo, con lo que tenemos casi dos meses para ver cómo se mueven los mercados. Dice la prensa que España debe convencer a los mercados. Algunos sugieren que se trata de una maniobra alemana para no quedar expuesta a los ataques especulativos contra España, y el efecto rebote de la deuda española sobre la banca alemana, pero creo que esto va mucho más allá. ¿Qué les parece que Alemania se haya tomado en serio lo de reclutar mano de obra española cualificada? España presenta un índice de paro juvenil superior al 40%, y la Unión Europea precisa de mayor movilidad laboral, como eje esencial para la consecución del mercado interior. Toda esta alentadora armonía y convergencia que vemos en materia económica se desdibuja en el ámbito energético, el segundo gran caballo de batalla. Las divergencias en materia energética son tan enormes como preocupantes. Será mi próxima reflexión. Pero vayamos por partes, y recibamos a Merkel y su equipo. A las 14.30 estaremos en la rueda de prensa conjunta.