sábado, 1 de enero de 2011

Happy New Year to Europe

A warm welcome to Estonia and a toast to Europe. Hoy lanzo este brindis con el deseo de que Europa fragüe este año una verdadera alternativa de crecimiento, prosperidad y bienestar. Ya conté en mi post anterior qué debería cambiar... que los líderes nacionales en el Consejo cumplan con su deber ineludible y capaciten a las instituciones comunitarias, renunciando a reproches mutuos y a la defensa prioritaria de sus intereses nacionales o narcisistas, sabiendo que ante las amenazas inquietantes, no se trata de identificar el origen del mal, ni de fomentar el temor a ataques especulativos indiscriminados, porque tal vez ninguna explicación por sí misma se sostenga o sea suficiente. Poseer más información no es la respuesta, ni legislar a mansalva, sino más bien establecer nuevos límites externos, sean jurídicos, sean económicos, sean incluso morales, sin olvidar que la realidad nunca es cartesiana, sino que al equilibrio a menudo le precede el caos. La generosidad es siempre una respuesta beneficiosa y, sin caer en el buenismo naïf, debemos ofrecer generosidad con exigencia, construir una solidaridad duradera y estable, interesada para el que da y beneficiosa para el que recibe. Este año Estonia se suma al euro, y el próximo año probablemente Croacia sea nuevo miembro de la Unión Europea. Que el desplazamiento de nuestras fronteras externas no debilite por dentro el esfuerzo de tantas décadas. Feliz y próspero año 2011 y ¡Viva Europa!