martes, 30 de noviembre de 2010

Seminario sobre Participación y Comunicación en la Gobernanza Europea


Este jueves, estaremos en Donostia debatiendo sobre la comunicación europea y valorando la incidencia de los blogs y el mundo 2.0 en la europeización y la gobernanza. Les invito a sumarse al debate que se establecerá una vez finalizada la mesa redonda (con Encarna Hernández, Jorge Juan Morante y Emilio Fuentes, otros conocidos eurobloggers), si bien les presento a continuación un extracto, a modo de anticipo, de algunas de las partes de mi intervención prevista para este jueves a partir de las 12 del mediodía, esperando sea de su interés:

"Cuando hablamos de comunicar Europa, hemos de partir de una premisa, y es que la comunicación de la complejidad difícilmente puede ser sencilla. Es humano querer comunicarse, querer compartir lo que hacemos, nuestras inquietudes, nuestros logros y, a ser posible, obtener reconocimiento si descubrimos algo útil a la comunidad, o si tenemos una idea brillante. Los más hábiles comunican buscando colaboración, buscan sumar fuerzas para lograr su fines y a la vez ser más útiles a más personas. Las ideas se generan en la mente de los humanos y no conocen fronteras, aunque unas décadas atrás era muy complicado dar a conocer tu idea a alguien que no estuviera en tu entorno. Los periódicos tradicionales con suerte publicarían una de tus cartas al director, los mecanismos de acceso a las instituciones eran lentos y burocráticos, exigían tiempo y dedicación, a menudo sin éxito alguno.


Hoy, la red ha propiciado dos grandes beneficios globales, por un lado elimina la relevancia del espacio y el tiempo y facilita la transparencia de las instituciones, mejorando el control sobre las democracias y la rendición de cuenta, y por otro lado estimula la comunicación y el pensamiento creativo; ya que el ciudadano puede transmitir sus críticas a gran velocidad y recibir reciprocidad de otros ciudadanos. Hoy, quien desea informar hace uso extensivo de internet para poner la información lo más rápido posible al alcance del máximo número de personas, es decir que gracias a una herramienta tecnológica somos ciudadanos más informados. Internet es como una gran reunión de vecinos donde se produce la concentración más alta de mentes. Unos acuden buscando información y otros ofreciéndola.


Un ejemplo de la importancia de la red y el temor que despierta en los gobiernos no democráticos es el intento del gobierno de China de intervenir, e incluso eliminar Google, en su territorio. Un ejemplo de su utilidad lo vimos en el caso de las cenizas del volcán islandés la primavera pasada. Gracias a twitter, el organismo Eurocontrol recibió en 3 días de crisis, casi un millón de lecturas en sus páginas como fuente de información para pasajeros, pilotos, compañías aéreas y periodistas, ayudando a mitigar el caos aéreo.


Existe un fenómeno de ausencia de información netamente europea en los medios tradicionales, algo que es contradictorio con el incremento de competencias y poderes que se están transfiriendo desde los Estados miembros hacia la Unión Europea. Dicen que Europa es de cristal, pero de esta afirmación lo único cierto es que sus instituciones gastan mucho dinero en comunicar lo que hacen, que hay voluntad de que el ciudadano lo sepa, pero que esto ha sido incapaz de corregir la desafección. Cuando la información pasa al plano de la red pública nos pertenece a todos, aunque esto supone dos retos, por un lado procesar adecuadamente esa información, y por otro utilizarla para algún fin provechoso, es decir darle valor añadido.


La integración europea va intrínsecamente ligada al fenómeno del derribo de barreras en la comunicación, tanto que transitamos hacia un nuevo modelo en un viaje que compartimos organismos públicos, empresas, grupos sociales y ciudadanos. Distintos actores que nos vemos implicados, y que dependemos en gran medida de las decisiones que tomen los actores institucionales. Queremos nuevas referencias, tratando de corregir los errores colectivos, aquello que ha sido un fracaso evidente, como por ejemplo los problemas que se han derivado de la desregulación total de un mercado financiero, cuyas consecuencias han acabado por afectarnos a todos.


Además Europa se resiste a cambiar, a pesar de que suenan todas las alarmas, perdemos peso económico frente a EEUU y otros actores como China e India, además de que nuestro gran pacto social tan exitoso en la segunda mitad del siglo XX se ve amenazado por otros actores globales. Uno de los problemas diagnosticados es la ausencia de movilidad, de una ciudadanía crítica y activa, algo que dificulta que toda la información que transmitimos en la educación se transforme en impulso creativo y por tanto que surjan y triunfen los emprendedores en Europa. Hay una crisis de emprendedores en nuestro continente. Junto a esta reflexión, para salvaguardarnos de las muchas amenazas desconocidas que plantea un mundo de fronteras difusas, debemos entender que el desafío es común y no corresponde sólo a los políticos afrontarlo.


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Los blogs tiene la ventaja de ser plataformas libres o que representan en todo caso una opinión individual, la del ciudadano anónimo, pero informado y crítico. En mi caso, el blog surgió inicialmente como una herramienta para estructurar la información sobre Europa que iba leyendo día a día, y tenerla organizada para mis presentaciones y los textos de mi tesis doctoral. Se daban en mí dos circunstancias, al estar investigando en la Universidad sobre integración europea, por un lado estaba ansiosa por informarme sobre lo que se fraguaba en la Unión Europea, pero por otro lado sentía la impotencia de ver cuán escasa era la información periodística en tiempo real al alcance de la mano. Hablo de cuando empecé a escribir en el blog, que fue en noviembre de 2007. Hoy las cosas han mejorado, pero queda mucho por recorrer.



Esa impotencia poco a poco me llevó a enfocar el blog como instrumento de difusión de Europa, de transmisión del concepto político y emocional de la Unión Europa, para captar la atención del lector y la empatía hacia el proyecto común europeo. No era mucha más la ambición inicial, aunque poco a poco fui descubriendo que había una serie de lectores que sentían la llamada de esa responsabilidad por europeizar, por formar parte de una red totalmente espontánea capaz de captar la confianza ciudadana y también, ¿por qué no? De dar un toque de atención a los actores políticos en Bruselas, porque la UE es en una realidad política que no es bien percibida por el ciudadano, y más cuando los medios de comunicación debilitan su presencia, premeditadamente o no, pero ese es otro debate para otro día.


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Sin embargo, justamente en el territorio virtual podemos contrarrestar ese efecto de los mass media tradicionales. Los blogs tienen un elemento didáctico, con todas las reservas que se puedan admitir ante una información que por lo general es subjetiva, pero sobre todo cuentan con la ventaja de estar libres de la propaganda política y partidista. En la mayoría de los casos, como es el mío, lo que hay es vocación de transmitir verdad, o de aportar una reflexión personal al análisis de la realidad, sin el corsé que imponen las líneas editoriales o las servidumbres de los medios periodísticos tradicionales.


Además, desde nuestros blogs traducimos la información, no sólo entre idiomas, sino también del lenguaje burocrático al lenguaje accesible, y condensamos informes a veces de 100 páginas en textos de una o dos páginas, porque en mi caso particular, lo que trato es de poner al alcance de mis lectores todo lo que considero relevante para comprender e interpretar la actualidad, aquello que no encontrarán ni en la televisión ni en los periódicos. Y en el fondo, tengo también la esperanza de que algunos líderes políticos perciban que la ciudadanía busca respuestas en Europa.


Por mi experiencia, creo que la mayoría de ciudadanos tienen la convicción de que a los europeos ir de la mano nos reporta más beneficios que pérdidas. La mayoría piensan que juntos nos será más fácil la consecución exitosa de los intereses comunes, como lo son asegurar el suministro energético, proteger nuestros derechos como consumidores, asegurar que nuestros hijos no vayan a engrosar la lista de desempleados en el futuro, preservar los estándares de calidad de vida y garantizar la supervivencia del planeta, todos estos retos que sólo podemos afrontar en común, tarde o temprano, acabarán por generar de forma natural una identidad europea."


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