viernes, 29 de octubre de 2010

Me quedo con los líderes optimistas

Hoy la prensa europea se hace eco de las decisiones tomadas en el Consejo Europeo de ayer, y lo hace destacando de forma mayoritaria las diferencias y desconfianza mutua entre los gobiernos de los Estados miembros, en un derrotismo al que estamos acostumbrados los que seguimos la información sobre la UE. Suspicacias al margen, y aunque la candente cuestión de la reforma del tratado quede prorrogada hasta 2011, sí ha habido un acuerdo parcial que calma las turbulentas aguas (sobre todo alemanas) por un tiempo. Retomando mi reflexión de ayer aquí sobre lo mucho que se jugaba la eurozona en la reunión del Consejo que se está celebrando, les pongo al día del importante avance logrado ayer. El pacto alcanzado ayer supone incrementar la vigilancia y exigencia para los Estados miembros de la eurozona, para lo cual no hace falta abrir el melón de la reforma de los sagrados marcos legales de la Unión. A instancias de Alemania se ha conseguido que los acreedores privados participen en posibles rescates derivados de las crisis financieras de los Estados miembros. Recordemos que Alemania es el país que, calculadora en mano, más sufre el riesgo directo por la posible bancarrota de otros países, como Grecia e Irlanda, y por ello exigía cubrirse las espaldas con la posibilidad real de penalizar con pérdida de derecho a voto en el Consejo a aquellos paíes que incurran en déficit excesivo, y especialmente que en 2013 no hayan cumplido con las condiciones impuestas en la transferencia de dinero público, realizada este año desde las instituciones comunitarias, con el aval del BCE. Todo esto se concretó ayer en la aprobación de un mecanismo automático firmado por los 27 jefes de Gobierno. Cierto es que la propuesta alemana contemplaba además la suspensión del derecho a voto, pero esta condición no sólo no pudo aprobarse, sino que concitó además el rechazo contundente y airado de muchos Estados miembros.

No obstante, con la decisión aprobada ayer, se configura un marco legal que propicia que los bancos y entidades privadas respondan sobre las cantidades a los prestatarios públicos en cada uno de los Estados miembros. Las claves de la concesión por parte de los Estados miembros afectados por la medida son muy diversas, y no es descartable que otros imponderables hayan influido en la aprobación del mecanismo, aunque sólo podamos enmarcar en la categoría de rumor aquello de que en círculos económicos alemanes se lleva tiempo valorando la viabilidad de mantener la moneda común sólo para aquellos paíes económicamente "responsables", algo que como amenaza velada puede tener ciertos efectos, ya que evidentemente pondría en jaque un proceso de integración europea que ahora mismo se encuentra en una encrucijada, pero que -por paradójico que pueda parecer - goza de unas excelentes perspectivas, una vez se han dejado atrás los tabúes de la política exterior común y del gobierno económico europeo.

Ahora estamos empezando una aventura, en un horizonte que oteamos plagado de obstáculos, en un contexto de cierto recelo mutuo y con un Reino Unido que claramente ha amenazado con bloquear la expansión presupuestaria y con rechazar toda nueva cesión de competencias a Bruselas. Cierto es que la Unión Europea no puede cruzarse de brazos, la consolidación fiscal es una estrategia fundamental, pero a medio plazo también lo serán las políticas generadoras de consumo o de empleo, las políticas en cierta forma keynesianas, aunque para ello previamente sean necesarias las políticas anticíclicas. Hay un escenario para 2011, pero hasta 2013 es más que probable que deban tomarse más decisiones cruciales. Entretanto, la Comisión sigue más lanzada que nunca, con una vicepresidenta Reding, en busca de su espacio de líder de una UE enfocada en la ciudadanía (ver mi entrada de ayer), y un presidente Barroso mostrando una fe ciega en las posibilidades de una UE unida políticamente a fuerza de decisiones económicas. Sea como fuere, yo soy de las que siempre prefiero tener líderes optimistas. Si la fe cotizara en bolsa...