lunes, 25 de octubre de 2010

Debate de futuro: los puentes energéticos entre continentes

Mañana empieza en Barcelona una conferencia interesantísima, con participantes de gran relevancia, centrada en los proyectos de energías renovables en los desiertos de África y Oriente Medio para ofrecer suministro de energía eléctrica sostenible a Europa. Se trata de la Conferencia Anual promovida por Dii, la única iniciativa industrial que se ha comprometido con un proyecto de estas características, que cumple ahora su primer año de existencia. El motivo de la Conferencia es conocer de primera mano los avances de este primer año en funcionamiento, pero sobre todo participar en las discusiones sobre los objetivos políticos y económicos, así como del marco regulatorio preciso para poder producir de forma masiva energía eléctrica a partir de recursos naturales como el viento y el sol, con el reto de reducir los costes de esta producción, hasta ahora muy elevados para poder competir en el mercado con otras energías más baratas y de más fácil obtención. En estos debates participarán agentes políticos, como Oettinger (el comisario de Energía), altos representantes de las regiones africanas y de Oriente Medio implicadas, miembros de la Liga Árabe, la Unión por el Mediterráneo o el Banco Mundial, así como empresarios del sector y científicos de relevancia internacional, lo que garantiza discusiones al más alto nivel.

Se espera que los resultados permitan establecer y fomentar la creación de las condiciones políticas, económicas y sociales para obtener energía en los desiertos y poder colocarla en los mercados europeos. Asimismo se tratará de definir el mix tecnológico idóneo para la generación de energía en la que se conoce como zona NAME (North Africa Middle East), así como para la tranmisión o transporte de esa energía hacia los mercados de consumo, de una forma viable a medio plazo y a un coste asumible. Otra de las cuestiones a tratar es cómo conseguir la financiación para poner en funcionamiento un proyecto de referencia que permita demostrar la viabilidad y el ahorro de costes real, y por último desarrollar un plan a largo plazo que sirva de guía para las inversiones en las regiones del norte de África y Oriente Medio desde ahora hasta 2050.

Teniendo en mente que uno de los objetivos prioritarios de nuestra Agenda 2020 es lograr un triple 20 % en el campo de la energía, recordemos: a) 20 % en ahorro energético por mayor eficiencia; b) 20 % sobre el total en el uso de energías alternativas; c) 20 % en la reducción de gases efecto invernadero, hemos de ser conscientes de que nos enfrentamos al reto de una revolución energética en la Unión Europea, donde conviene recordar que el mercado sigue fraccionado debido a las resistencias derivadas de distintos intereses corporativos (las grandes empresas eléctricas en Europa) y estatales (que recelan de perder el monopolio energético). Además, debemos constatar que hasta ahora nuestro modelo productivo ha estado, y está, ligado al uso de las energías fósiles a bajo precio, dejando el suministro y el coste en una situación de incertidumbre de cara a futuro, además de la lacra que supone para Europa la dependencia energética de unas fuentes de energía que se sitúan fuera de nuestro territorio (y que nos colocan a merced de otros actores, como Rusia). Por ello el reto energético es una exigencia que debe afrontarse sin miedos y como una doble oportunidad, por un lado para mejorar el modelo y fomentar la autonomía europea y, por otro, para combatir el cambio climático. Estaremos atentos a las conclusiones de la conferencia de mañana.