martes, 2 de febrero de 2010

Injustificable desplante de Obama

A pesar de que fuentes gubernamentales norteamericanas insistan en decir que la agenda internacional de Obama no incluía venir a la cumbre con la Unión Europea, no hay excusa, máxime cuando Obama ha viajado hasta seis veces a Europa en 2009 para reuniones de carácter bilateral (además de la cumbre con la UE bajo presidencia checa) con estados europeos.

La gravedad del desplante es mayor porque hablamos de la primera cumbre bilateral entre la Unión Europea y los Estados Unidos, tras la implementación de Lisboa, es decir el estreno de Ashton y Van Rompuy como representantes de la Unión. El debate no es quién está al mando, ni a quién debería saludar primero, sino por qué Obama no da la cara en esta cumbre que supone el primer gran reto de la diplomacia europea en el camino por lograr una única voz en el mundo.

Dice cierta prensa que Obama salió decepcionado de la cumbre bilateral en Chequia el año pasado, donde se encontró con una lamentable agenda política sin contenido, probablemente debido a la coincidencia temporal con el cambio de gobierno en aquel país. Pongamos en cuarentena tal afirmación, pero hagamos autocrítica. ¿Será cierto que los servicios diplomáticos estadounidenses han tenido problemas para comprender la situación protocolaria de la Unión que involucra a Zapatero, Van Rompuy, Moratinos y Ashton?

Es innegable que EUropa debe reforzar su cohesión interna, encontrar la coherencia política, más allá de las reacciones de otros actores globales, pero sea como sea, son de extrema gravedad ciertas declaraciones que leemos en la prensa norteamericana, como ésta en la que se afirma alegremente que la Unión Europea es irrelevante para Obama. La cumbre está prevista para mayo. ¿Servirán los esfuerzos diplomáticos o un cambio de fechas para arrastrar al presidente norteamericano? Let's HOPE for the best.