martes, 12 de enero de 2010

Entre círculos concéntricos


Desde ayer se viven relevantes, si no apasionantes, sesiones en la Eurocámara bruselense, ya que los futuros comisarios realizan las audiciones en el plenario, previas a la votación de sus señorías sobre el conjunto del gobierno europeo, que se realizará el 26 de enero. La buena noticia es que por primera vez vemos al gobierno europeo sometido al escrutinio de los representantes directos de los ciudadanos, quienes ayer actuaron con contundencia sometiendo a los candidatos a un complicado examen de reválida.

Aquí tenemos un resumen emitido por el canal parlamentario sobre las audiciones de ayer, con la participación estelar de Catherine Ashton, entrevistada durante tres largas horas (con respuestas de un máximo de dos minutos, lo que evita las digresiones comprometedoras), quien inteligentemente se situó entre los círculos concéntricos de sus misiones como vicepresidenta de la Comisión y como ministra de Exteriores. Por cierto, si tal como se ha confirmado Van Rompuy es el hombre al otro lado del teléfono para el resto del planeta, ¿en qué lugar queda Ashton?

Esperemos que la británica no peque de ingenuidad cuando afirma en la entrevista que una vez el Consejo, el Parlamento y la Comisión se aclaren (sic) Europa se manifestará mediante una única voz.

Los otros comisarios sometidos a prueba ayer fueron el polaco Lewandowski (Presupuesto), quien de forma novedosa se descolgó con la posibilidad de gravar las transacciones financieras (algo parecido a la famosa tasa Tobin, que parece recuperar auge) para aumentar los recursos propios de la UE en el plan presupuestario 2014-2020, donde ha destacado los costes relacionados con el cambio climático. Se sigue especulando con la posibilidad de un impuesto europeo, aunque por el momento nadie se atreve a implicarse en la cuestión. El polaco tendrá que vérselas a menudo con los miembros del Parlamento en su mandato, ya que el Tratado de Lisboa otorga un gran protagonismo a la cámara en el mecanismo presupuestario. Otro de los examinados ayer fue el finlandés Rehn (Economía), guardián del cumplimiento del déficit público de los Estados miembros (el famoso límite del 3%), reto no menor en los tiempos que corren, y por último el letón Pielbags (Desarrollo) cuyas tareas tienen que ver con la cooperación con países en desarrollo.

A mis ojos de observadora lo más destacable de la sesión de ayer es que los comisarios parecen mostrar una excelente valía técnica pero no despiertan demasiado entusiasmo, aunque todo apunta a que el Colegio será aprobado sin dificultades. Me alegra comprobar que los diputados están a la altura y han sabido poner a los candidatos entre las cuerdas en muchos asuntos espinosos, aunque desearía un mayor compromiso con el presupuesto europeo y no tanta vaguedad en las directrices políticas. Hoy continúan las audiencias parlamentarias con seis comisarios más, aunque cabe recordar que las reglas del juego indican que la votación será sobre la totalidad del Colegio y no sobre los comisarios de forma individual. Informaremos de lo acaecido en la blanca Bruselas.