viernes, 4 de diciembre de 2009

¿Fondos ejemplares o hipocresía?

Reconozco que una de las lecturas periodísticas que más me ha impactado en los últimos días fue la de esta carta escrita por el ex director de la RAI, en la que le pide a su hijo que abandone la Italia de Berlusconi, pormenorizando con crudeza la ausencia de valores y deteniéndose en cada palabra para dar cuenta del descorazonador fracaso político y social de aquel país. Vayamos tomando nota. Qué sentimiento agridulce me recorre el espinazo al constatar cómo decae la república de la omertá y la hipocresía que todo lo baña, incontenible como las crecidas en los canales venecianos. No se trata de derribar palabra por palabra la esencia de un país o de un pueblo, la sensibilidad o los olores propios de la italianidad, sino asumir -acaso sin comprender- que cada nación tiene una terrible singularidad, ¿cuál será la nuestra?

Después de leer esa carta, recibí la rutinaria newsletter de la Comisión europea, donde se detallaba el monto de los fondos europeos destinados a combatir la mafia italiana. Estuve unos minutos rastreando en la red al azar, y descubrí un libro de ensayo publicado en 2006 donde se da cuenta de la historia de un capo siciliano que se beneficiaba de parte de los fondos europeos a través del control de ciertas obras públicas. Lean aquí la sinopsis esta reveladora obra.

Es obvio que el crimen organizado y los regímenes corruptos obstaculizan el desarrollo de las sociedades y que se asientan, no sólo sobre los sólidos cimientos de la autoimpuesta ley del silencio (al amparo de unas autoridades italianas cuya colaboración es manifiestamente mejorable), sino también sobre el insitinto de supervivencia y autoprotección del individuo. ¿No es el miedo el mejor aliado para el sometimiento y la tiranía? Bien lo sabían aquellos humildes tenderos alemanes del Tercer Reich, que dejaron de suministrar víveres a sus vecinos, clientes y amigos judíos, no por antisemitismo sino por miedo a perder su forma de vida. La supervivencia y la necesidad del pueblo...

No me parece que el italiano sea proclive a la sumisión, sino más bien a la audacia, aunque el sur de Italia sigue prisionero de una suerte de círculo vicioso, mezcla entre la intimidación, la mencionada omertá, y las condiciones de pobreza, caldo de cultivo para el escaso desarrollo económico de la zona y el fomento de la aparición de delincuencia organizada.

La Comisión Europea considera que el crimen organizado es el principal obstáculo al desarrollo regional en el sur de Italia y pretende erradicarlo como condición previa para incentivar la productividad, atraer a los inversores y asentar las bases de un desarrollo económico para la zona. Italia recibirá en el período 2007-2013, un total de 28.800 millones de € (21.900 FEDER y 6.900 FSE), quedando justo por detrás de Polonia y España, en el orden de receptores de fondos regionales.

El comisario de Política Regional, Samecki, ha anunciado los detalles del programa de cofinanciación. Los fondos se repartirán en Calabria, Campania, Apuria y Sicilia para proyectos de reconversión de antiguas tierras y propiedades de la mafia y la reorganización de activos confiscados, de los que ya se han reconvertido 50 antiguas propiedades de la mafia en empresas legales, básicamente centros educativos y hoteles rurales.

A pesar del desalentador entorno y de las sospechas sobre la adjudicación de los fondos, es cierto que el índice de detenciones y condenas a capos de la mafia se multiplica, derivándose de las sentencias la confiscación de bienes, que posteriormente se rehabilitan gracias a la participación de los fondos europeos, que se rigen por condicionantes estrictos en su adjudicación (cabe preguntarse si los controles son suficientes o si quedan al albedrío de las administraciones regionales, que podrían verse sujetas a comportamientos "tradicionales", pero dudosamente legales). El loable objetivo, tanto político como económico, es ofrecer vías alternativas de futuro para lograr una transformación cultural que permita vincular el éxito económico con la legalidad, al margen del régimen criminal que ha imperado durante déadas. ¿Se logrará o todo forma parte de una operación de imagen más, como las operaciones estéticas de Berlusconi?