miércoles, 2 de septiembre de 2009

Navegando en los mares de la información financiera

Una vez pasado este verano aciago que ha sido útil para calibrar la magnitud de la crisis con el descenso de la ocupación hotelera, los analistas, las revistas especializadas que copan los mostradores de los quioscos, y los tertulianos se apresuran a vaticinar los peores escenarios, descreídos ellos, ¿cenizos? No tanto, temo.

Por cierto, circula por la red, y nos lo recuerdan hoy desde Cotizalia, un informe que augura un futuro japonés para el sistema bancario español. ¿Qué opinarán los inversores internacionales al leerlo? Y lo más preocupante, ¿cómo reaccionarán? ¿Invirtiendo más en España? No debe una precipitarse, por ello es aconsejable leer con calma la interpretación de McCoy.

Parece que dicho informe está basado en un copia-y-pega deslavazado y tendencioso, lo cual no quiere decir que el escenario dibujado no sea posible. Es lo de siempre, o España acaba con el desapalancamiento o la travesía en el desierto se prolongará demasiado para que todos sobrevivamos.

Supongo que las medidas pasan por cambios regulatorios, reducción de impuestos y por la contención del gasto público, todo lo contrario a lo que al parecer está sucediendo. Mientras el PIB europeo da signos de recuperación, en España el déficit crece a ritmos preocupantes y nunca vistos. Resulta paradójico el dato de mejora de la situación global en la UE cuando se anuncian para España cinco millones de parados en 2010, poniendo en cuarentena como siempre todos estos vaticinios que tanto agradan a los economistas.


Es obvio que la primera consecuencia de la crisis ha sido el desempleo en todos los sectores, incluido el financiero, y es que las fusiones bancarias que se han producido en toda la UE han supuesto el despido directo de miles de personas, también en España, donde casi toda la banca se ha reestructurado, en especial las cajas de ahorro, beneficiadas asimismo por la inyección de fondos públicos.

Por cierto, leemos que en Bélgica el Estado ya está recuperando lo invertido para sanear la banca privada, ¿será un buen indicador o sólo un espejismo?
Tal vez no sea casual que el gobierno de la UE esté en Bruselas, porque desde allí tienen otras previsiones sobre lo que ocurrirá en nuestro país, se anuncia que el PIB español no caerá en 2009 más del 3,2% que Almunia había previsto en mayo, es decir una caída sólo algo inferior a la media europea, situada en el 4%. Dentro de esa oleada de datos más o menos contradictorios nos cuentan que la Comisión da fe de que los brotes verdes sí existen. Ante la aparente esquizofrenia de datos y realidades en ciertos momentos de lucidez me surge una gran duda: ¿alguien nos puso anestesia en el Cola-Cao? ¿Nos estaremos suicidando colectivamente?