lunes, 28 de septiembre de 2009

A los que ganaron

Hoy toca felicitar a Angela Merkel, por su victoria merecida y por haberse hecho con un liderazgo reforzado. También felicito a los alemanes por la calidad y talla de sus dirigentes políticos, incluso el perdedor de la jornada, el socialdemócrata, quien de inmediato se apresuró a admitir la amarga derrota (qué distintos a los políticos españoles que jamás reconocen una derrota o esas noches electorales en que todos ganan).

Merkel, cuyo CDU -que pertenece al PPE en la Eurocámara- obtuvo el 34 % de los votos, además anunció en la misma noche de ayer que gobernará con los liberales -que están en el grupo ALDE en la Eurocámara-agrupados en Alemania bajo las siglas FDP (15 %), liderados por el también carismático y atractivo Guido Westerwelle [en la foto], que a buen seguro dará que hablar y marcará un estilo político mucho menos acomplejado, lo que no implica que Merkel renuncie a su característica moderación. Habrá que prestar mucha atención a la fuerza de liberalismo alemán y tal vez seguir su ejemplo, porque creo que va a ser un gobierno de liderazgo adaptativo y que va a cambiar la forma de hacer política en la UE.

Merkel, a la que se le achacó en 2005 la escasez de carisma, reemprende una nueva etapa con una capacidad de maniobra mucho más amplia, no sólo en su país, sino a escala europea e internacional, estando al frente de la cuarta potencia económica mundial, la primera de Europa. Y en la línea de lo que apuntaba ayer en mi comentario, el hecho de que el SPD (23 %) de Steinmeier pase a la oposición será saludable democráticamente, y puede aportar debates nuevos en el Bundesrat donde incluso se podría utilizar el veto en la toma de decisiones del gobierno alemán en la UE, como bien dice Julien esto podría incrementar la visibilidad del debate europeo.

Algo distinta es la situación de Portugal, donde el presidente Sócrates del PS con el 36,6 % sí ha sufrido un voto de castigo, al igual que el PSD -adscrito al PPE- que se queda con el 29,1 %, de manos de su líder Ferreira, una señora bastante rancia y caduca a la que las encuestas daban empate técnico, y que al final ha quedado a casi ocho puntos de distancia. No obstante, el socialismo de Sócrates se ha mostrado notablemente centrista y moderado, no en vano tiene dos partidos a su izquierda que suman el 17 % de los sufragios, lo que demuestra que la política portuguesa no está en absoluto bipolarizada. En cuanto al partido más conservador, el CDS -perteneciente también al PPE- ha logrado ser la tercera fuerza política con un 10,5 %. El izquierdista BE obtiene el 9,9 % y el comunista CDU se queda en 7,9 %. La formación de gobierno no será sencilla, ya que los pactos no resultan evidentes. Aunque, como decía mi amiga Susana ayer noche, en un alarde de una actitud muy ibérica: "Ganharam todos: o PS ganhou juízo; o PSD ganhou vontade de mudar de líder; o CDS ganhou votos e deputados; o BE ganhou razão para não falar antes do tempo e a CDU ganhou o último lugar! não estamos todos felizes? ah! e o Benfica ganhou 5-0." Ahí queda eso.