martes, 1 de septiembre de 2009

Europa sin Rusia: hoy en el espejo del pasado

Hoy es 1 de septiembre, día del calendario que la Historia elegió como inicio de la Segunda Guerra Mundial, en 1939, hace 70 años. Se puede poner en duda la fecha porque ya se libraban conflictos bélicos en varios puntos del planeta, aunque fue en esa madrugada cuando el acorazado de bandera alemana Schleswig-Holstein inició el bombardeo de la polaca Gdansk (la antigua Danzig). En mayo de ese mismo año Japón había atacado Mongolia, donde se libró una intensa batalla que sirvió de entrenamiento al ejército ruso para la batalla que luego librarían en Berlín. La derrota de los japoneses les llevó a entrar en guerra con China, donde entrarían en conflicto directo con intereses europeos.

Hoy en Polonia se conmemora la fecha, con la presencia de Merkel y Putin. Se condena por todos el acuerdo entre Alemania y Rusia (el que lleva el nombre de los ministros de Exteriores, pacto Molotov-Ribbentrop) firmado el 25 de agosto de 1939. Y si bien es cierto que tal día como hoy Alemania invadió Polonia por el oeste, también lo es que el 17 del mismo mes la URSS la invade por el este. En esos días la Gran Guerra ya había estallado, porque el 3 de septiembre, Reino Unido y Francia ya habían declarado la guerra a Alemania, que se había anexionado Austria meses antes.

Hoy, Putin mientras condena el pacto con los nazis aduciendo su inmoralidad, también se refiere a la matanza de 1940 en el bosque de Katyn, donde el Ejército Rojo masacró a miles de oficiales polacos: "Los rusos cuyas vidas fueron rotas por un régimen totalitario entienden lo que los polacos sienten sobre Katyn".

Las palabras flotan en el aire, pero la historia habla y ese pacto en realidad acabó por determinar la suerte de letones, estonios, lituanos, ucranianos del oeste, bielorrusos y moldavos, que fueron incorporados a la URSS. La clase política actual en Rusia rechaza las reclamaciones que algunos países del este hacen a Moscú, al no considerarse herederos de los errores del pasado.

Hechos. Las naciones del Báltico fueron invadidas y masacradas por nazis y soviéticos, sin que nadie lograra defenderlas. ¿Y Polonia? No hay banalidad en las palabras pronunciadas hoy por el primer ministro Polaco, Tusk: "Hacemos este recuerdo porque sabemos bien que el que olvida, o el que falsifica la historia y tiene el poder o lo va a asumir traerá la desgracia, como hace 70 años".

Sin entrar en juicios maniqueos, el enemigo a combatir es siempre el totalitarismo, proceda de donde proceda. Si lo hacemos bien, la historia no se repetirá jamás.

N.B.: Os sugiero encarecidamente leer este post que escribe un blogger alemán sobre lo que siente un alemán hoy. Me parece sensacional, honesto y directo. Congratulations Julien!