miércoles, 30 de septiembre de 2009

El farol

Dos días para el referéndum en Irlanda, y los checos ya tardaban en marcarse un farol, y ahí coincido plenamente con el diagnóstico de esta bloguera. Ya se comentó aquí, ni Chequia ni Polonia han firmado aún la ratificación del Tratado de Lisboa, sus parlamentos le han dado luz verde pero falta que sus presidentes del gobierno estampen la firma. Se hacen de rogar, como niños peleones. Conociendo a estos dos países, no hace falta ser malpensada para darse cuenta de que funcionan bajo los parámetros del realismo, Realpolitik de libro, o intereses nacionales, es decir anacronismo político en esencia. No hace falta recordarles que ellos pueden abandonar la Unión Europea si así lo desean. Saben de sobras que Lisboa no supera límites de soberanía, y si lo hiciera, ¿no lo habrían dictaminado ya sus cámaras bajas? Pero al parecer estos países conservan tics o temores del pasado, traumas infantiles ante los que debemos ser comprensivos hasta un límite. Exasperan demasiado, lo que no denota más que escasez de cultura democrática, que un grupo de senadores checos se presten a ser usados por Vaclav Klaus (en la foto) para "chantajear" a una UE de 27 estados... A esto algunos le llaman intereses nacionales, otros irresponsabilidad, es simplemente la amenaza del veto, o técnicamente el recurso de la unanimidad negativa. No creo que Chequia soporte el farol si los irlandeses ratifican el viernes. Merkel ya avisa, la puerta está abierta, es un club con derecho de admisión reservado pero con salida libre. Aunque si retrocedemos perdemos todos y Europa tira por la borda la oportunidad de una mayor integración que acabe con los recelos mutuos de una vez. Creo que el farol les va a durar poco, esperemos al viernes.