lunes, 31 de marzo de 2008

Cambio de ejes en la UE

Todos lo que conocemos un poco sobre la historia de la Unión Europea somos conscientes de que el germen de nuestra unión siempre ha pasado por Francia y Alemania. De ahí la famosa y recurrente alusión al eje París-Berlín (antiguamente París-Bonn).

No obstante ha habido algunos cambios circunstanciales, como ocurrió con José Mª Aznar y su firme alianza con el Reino Unido de Blair en el impulso de una UE distinta. Con la llegada del brioso y emprendedor Nicolas Sarkozy a la jefatura frances vuelve a darse preponderancia al papel británico.

Para muestra, el viaje de Sarkozy a Londres el pasado 26 de marzo, cuyo punto álgido se produjo en el discurso de Sarkozy en la Galería Real del palacio de Westminster, reunidas conjuntamente la Cámara de los Lores y de los Comunes. Sarkozy regaló los oídos de sus anfitriones con sus inacabables elogios al pasado británico y su agradecimiento por la liberación del nazismo, su canto de amor al Reino Unido de hoy, gran líder del librecambismo, sus llamamientos a la "hermandad franco-británica, esencial para una Europa en acción" y su encendida defensa del esencial papel reservado a los británicos en la construcción europea.

El presidente no se tomó la molestia de ocultar el objetivo quizás último de esos elogios: acercarse al Reino Unido de Gordon Brown para marcar distancias con la Alemania de la canciller Angela Merkel, con la que no se entiende bien, y en esta línea afirmó "por supuesto, para nosotros franceses, la amistad franco-alemana es una de las piedras angulares de la reconciliación europea. Estoy convencido de que en la Europa de hoy el motor franco-alemán es esencial. Pero ya no es suficiente para permitir a Europa actuar con todo su peso. Tenemos que arrastrar a los 27 . Necesitamos, primero y ante todo, una nueva entente franco-británica".

Sarkozy reforzó ese mensaje al alinearse con posiciones políticas muy próximas a las británicas. Desde la lucha contra el cambio climático al impulso de la energía nuclear, el control de la inmigración, la reforma de las instituciones internacionales, o la tragedia de Darfur.

Y para demostrar que Sarkozy apuesta por las reformas en la UE, y además en serio, se ha mostrado dispuesto incluso a modificar la PAC, la piedra de toque de la posición francesa en todas las negociaciones comunitarias.

Concluyo este artículo con una enumeración de las propuestas concretas planteadas por Nicolas Sarkozy:
- Reforzar el papel del Reino Unido en la UE junto con el tradicional de Alemania.
- Expandir el uso de la energía nuclear.
- Reformar la Política Agrícola Común (PAC).
- Incrementar el control de la inmigración en Europa.
- Trabajar para garantizar la paz y la seguridad a través del refuerzo de la defensa europea y, en concreto, del envío de más tropas a Afganistán (Francia tiene actualmente 1.515 soldados, mayormente en Kabul).
- Impulsar la reforma de las organizaciones internacionales, especialmente la ONU.
- Incrementar la protección del medio ambiente.